Mostrando entradas con la etiqueta Dia mundial de la Poblacion. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Dia mundial de la Poblacion. Mostrar todas las entradas

viernes, 11 de julio de 2014

"Para el Año 2050 seremos más de 11.000 millones de habitantes"

En 1987 se encendieron las alarmas demográficas cuando se contabilizaron 5.000 millones de personas en el mundo. Desde ese año, cada 11 de julio, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) celebra el Día Mundial de la Población, con el objetivo de centrar la atención de todos los gobiernos en la importancia de re
gular las políticas poblacionales, ambientales, económicas y sociales que inciden en los planes de desarrollo de todos los países.

A la fecha somos más de 6.000 millones de personas que habitamos el mundo y se espera que en el año 2050, seamos más de 11.000 millones de habitantes. Una barbaridad para los escasos bienes que tiene el planeta como el agua, los recursos naturales y la producción de alimentos.

Este año, el Día Mundial de la Población estará enfocado en el embarazo adolescente, un problema de salud pública que afecta a 16 millones de niñas y jóvenes que, según estimaciones de la ONU, tienen sus bebés sin haber podido acceder a métodos de planificación por diversas razones.

En Colombia, un 19.5% de adolescentes ha estado alguna vez embarazada (ENDS, 2010) con predominio en las zonas rurales del 26.7% de adolescentes, comparado con un 17.3% de jóvenes en las ciudades. Preocupa mucho que la mayoría de padres de los bebés de madres adolescentes sean adultos, a pesar de las restricciones legales que hay con respecto a las relaciones sexuales con menores de 14 años.

Las complicaciones en la salud de las adolescentes embarazadas son mayores que las que pueden presentarse en las gestantes adultas. Tanto las enfermedades, lesiones y muertes debido a los embarazos como las resultantes de los abortos practicados en condiciones de riesgo, son las consecuencias más funestas entre todas las patologías gineco-obstétricas.

Además,  el círculo de pobreza y maltrato en que se ven atrapadas las adolescentes embarazadas, así como la falta de acceso a la educación o la deserción escolar, sumados a la dependencia económica de estas madres y de sus hijos, retrasan los proyectos de desarrollo de las comunidades.

El secretario general de la ONU, hace un llamado a los entes gubernamentales y no gubernamentales para que se brinde una educación integral a los niños y jóvenes y se les garantice la permanencia en la escuela durante toda la primaria y secundaria. Se ha comprobado que las adolescentes que estudian, postergan el matrimonio, retrasan el nacimiento de los hijos y se empoderan de sus vidas, al punto que tienen la posibilidad de decidir si quieren concebir y cuándo hacerlo.

La dinámica poblacional se relaciona íntimamente con los derechos sexuales y reproductivos, la salud sexual y reproductiva y la equidad de género; de nada vale implementar políticas ambientales o económicas, sino se brinda una educación sexual a los jóvenes que estén acordes con la realidad del mundo. La mejor forma de construir un futuro promisorio es reduciendo los embarazos tempranos, mejorando la calidad de vida de las gentes, facilitando el acceso gratuito de las adolescentes a la planificación familiar, y fortaleciendo su poder decisorio que vayan en pro de sus proyectos de vida.

jueves, 11 de julio de 2013

El embarazo adolescente como problema de salud pública

El 11 de mayo se celebrará el Día Mundial de la Población, fecha que busca sensibilizar a los habitantes del mundo sobre los diversos problemas que afectan el desarrollo y la sostenibilidad de nuestro planeta.
 
Uno de los grandes desafíos que tienen todas las naciones es el embarazo adolescente por considerarse una trampa para el desarrollo humano y social, no sólo de las chicas que a temprana edad esperan un bebé, sino también para su familia y el resto de la sociedad.
 
El aumento de la población mundial a 7 mil millones en el 2011 va paralelo con las tasas elevadas de adolescentes gestantes. Unos 16 millones de menores de 18 años dan a luz cada año. Casi 3.2 millones de adolescentes se someten a abortos en condiciones inadecuadas y en un gran número de países, son obligadas a casarse desde muy niñas en una flagrante violación de sus derechos.
 
El embarazo adolescente, desde el enfoque de la salud pública, es visto como un círculo vicioso que amenaza el cumplimiento de uno de los Objetivos del Milenio, fijados por la ONU. Veamos por qué:
 
  • La mayoría de adolescentes embarazadas se encuentran en los niveles más bajos de pobreza lo que las introduce, a ellas y a su descendencia. Ellas son las que menos posibilidad tienen de acceder a un empleo digno para cuidar de ellas y de sus hijos, para acceder a la escuela o continuar su educación.
 
  •  De acuerdo a las estadísticas, las adolescentes que son madres o están embarazadas que no accedieron a ningún nivel de la educación formal, representa cuatro veces la proporción entre la niñas que accedieron a la educación  secundaria o superior.
 
  •   Las adolescentes gestantes son discriminadas en razón al género como construcción social, en cuanto a dominación, discriminación o exclusión. Mientras que los adolescentes varones no perciben el embarazo como un riesgo o problema, las niñas que se embarazan o son madres tienen una posición de desventaja tanto en la sociedad como en la relación de pareja.
 
  •  La mayor parte de embarazos adolescentes ocurren fuera del matrimonio o de una relación de pareja consolidada. En muchas sociedades esto se traduce en sanción moral, baja autoestima, madresolterismo e irresponsabilidad paterna.
 
  • El padre adolescente tiende a desertar de la escuela al igual que su pareja para buscar empleo y sustento al bebé. Esto contribuye a postergar los proyectos a largo plazo y a ingresar a las filas de los millones de sub-empleados o desempleados, aumentando el círculo de la pobreza.
 
Como afirma la OPS (2003): “las adolescentes más pobres que enfrentan un embarazo no deseado tienden a recurrir a servicios de abortos clandestinos… contribuyendo a aumentar los porcentajes de morbilidad y mortalidad de las jóvenes”.
 
El desafío de reducir las tasas de embarazos adolescentes y lograr que las jovencitas que esperen bebés, sea porque realmente lo desean y lo programaron, no es una utopía. El trabajo de todos, cada uno desde su rol, contribuirá a que los derechos sexuales y reproductivos de nuestras adolescentes sean reconocidos y contribuya al desarrollo de una sociedad más justa y en paz.
 
Mayor Información:
 
 
Fuentes:
 
Revista de Enfermería UDES. “El embarazo en el adolescente: Una visión desde la dimensión emocional y la salud pública”.

ONU. Objetivos del Milenio: Informe 2012.