jueves, 11 de abril de 2013

La Mùsica: Otra forma de enseñar Sexualidad

“No voy para la rumba si no hay condón… de pronto me emborracho tomando ron”, dice el estribillo de una canción que compuso Munano, un artista y trabajador social de Cali, que ha impuesto en las redes sociales una novedosa manera de realizar educación sexual.
 
Este cantante de hip hop se muestra preocupado por los jóvenes “que no miden sus impulsos”, según sus propias palabras, que se embarazan desde los 12 años. Su canción hace parte de los conciertos y actividades comunitarias donde se reparten condones mientras los chicos y chicas repiten su canción: “no voy para la rumba si no hay condón…”.

¿Puede lograrse una educación sexual con música?

La música alegra el espíritu, incita a la alegría e invita a compartirla con los demás. Las letras de las canciones de cualquier género, moldean la forma de pensar o de sentir de las personas, de manera inconsciente. Por ejemplo, si uno repite cantando; “esta noche me voy a emborrachar, me voy a emborrachar…”, lo mínimo que uno desea es que llegue la noche para tomar y, quizás, emborracharme.
 
Ese efecto, positivo o negativo, de la música se puede aprovechar para hablar de sexo con los niños y jóvenes. Profamilia ha demostrado que, mediante la música se pueden transmitir mensajes de sexualidad responsable, placentera y libre de violencia; este tipo de educación sexual lúdica lo ha realizado con diferentes artistas, conciertatorios y actividades recreativas y lúdicas con gran contenido educativo.
 
Si un profesor descubre que a sus alumnos les gusta cantar y bailar, no importa el género musical, ¿por qué no le puede sacar provecho a esto? Una actividad musical en una charla o taller de educación sexual será interesante, dinámica – ¡no lo dudo! y provechosa.
 
Si eres creativo, llévales la propuesta a tus estudiantes y escúchalos. Te aseguro que vas a encontrar nuevas formas de abordar temas sexuales sin que los alumnos se aburran ni se distraigan.

 

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