Mostrando entradas con la etiqueta dia mundial contra el VIH. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta dia mundial contra el VIH. Mostrar todas las entradas

martes, 2 de diciembre de 2014

Hacerse la prueba del VIH es ganar vida



1 de diciembre Día Mundial de la Lucha Contra el Sida

Se estima que en el mundo más de 35 millones de personas viven con el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), sin contar todas aquellas que aún no saben que son positivas. Por ello, la invitación en el Día Mundial de la Lucha Contra el SIDA, es a realizarse la prueba. Los pacientes que son diagnosticados oportunamente, ganan vida, porque gracias a los avances de la medicina, quienes conviven con este virus hoy pueden llevar una vida sana y productiva, sin que esto afecte su cotidianidad.

Además, al realizarse la prueba de VIH y resultar positivo, se es consciente del virus y de la posibilidad de vivir con el. Así, enfrentar los miedos que surgen alrededor de este, evitar infectar a otras personas, vivir una sexualidad responsable, adquirir hábitos saludables y medidas de protección, acompañamiento médico y psicológico.

Se estima que en Colombia el 0.57% de la población entre los 15 y 49 años de edad viven con este virus, que ataca el sistema inmunológico del ser humano, haciendo vulnerable al cuerpo frente a enfermedades e infecciones. Mientras el virus destruye las células inmunitarias, el organismo de la persona infectada se va volviendo susceptible a las infecciones de todo tipo.

Aunque todas las personas sin importar condición social, etnia, color o sexo son vulnerables a adquirir este virus, la comunidad puede tomar las precauciones correctas frente a las formas de transmisión y evitar su infección.

Síntomas

Los síntomas son variados y no hay uno o un grupo de ellos que sean específicos, ya sea de la infección por el VIH o de la enfermedad SIDA, estos están relacionados con el organismo, en el cual está el sistema inmune, algunas personas pueden presentar fiebre, cuadro clínico semejante a una gripa, dolor de cabeza o de garganta, y a medida en que el virus va debilitando el sistema inmune, incluso pueden tener inflamación de los ganglios linfáticos, pérdida de peso, fiebre, diarrea y tos. Por esto, la importancia de un diagnóstico oportuno, para un tratamiento adecuado encada caso.

Los pacientes que no son tratados con medicamentos a tiempo, pueden llegar a desarrollar enfermedades oportunistas como tuberculosis, meningitis por criptococos o diversos tipos de cáncer, entre otras patología que son las que debilitan el organismo llevándolo a la muerte.

Diagnóstico

Para saber si vive con VIH, todas las personas tienen derecho a:

  • Acudir al médico y solicitar la orden para realizarse la prueba de VIH, más conocida como la prueba Elisa

  • Solicitar, antes y después de realizarse la prueba, asesoría con personal especializado

  • En caso de ser positivo, confirmar el resultado realizándose la prueba Western Blot

  • Profamilia cuenta con 32 centros de atención a nivel nacional donde pueden tener acceso a la prueba de Elisa, con previa orientación, información y atención de un asesor especializado.

Es importante saber que, en el país, acceder a una prueba diagnóstico es un derecho y, a la vez, una de las posibilidades de ganar vida para las personas infectadas con VIH; lo contrario sucede en otros lugares del mundo donde la vida o muerte de una persona depende de la posibilidad de realizarse esta prueba.

Factores de riesgo

  • El virus del VIH se puede transmitir por el contacto de líquidos corporales con las personas infectadas, como el semen, la leche materna, sangre o secreciones vaginales

  • Practicar coito anal o vaginal sin protección

  • El padecer una infección de transmisión sexual como sífilis, herpes, clamidiasis, gonorrea, aumenta el riesgo.

  • Compartir agujas o jeringuillas contaminadas, u otros elementos para consumir drogas inyectables

  • Compartir inyecciones, transfusiones de sangre o procedimientos médicos que impliquen corte o perforación sin garantías de seguridad

  • Pincharse accidentalmente con una aguja infectada

¿Qué es el SIDA?

La etapa avanzada de la infección por el virus del VIH se conoce como Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida – SIDA, el cual comprende un conjunto de signos y síntomas que se presentan cuando el organismo está debilitado y permite el acceso de gérmenes poco comunes, llamadas como infecciones oportunistas. Pero, con un diagnostico y tratamiento oportuno muchos pacientes nunca llegan a este estado.

Vivir con VIH

Cabe aclarar que vivir con VIH no significa tener SIDA. Tener VIH es haber estado en contacto con el virus y haber permitido que este se aloje en el torrente sanguíneo de la persona; incluso, algunas personas pueden vivir con el virus y nunca desarrollar el síndrome.

Gracias a los avances de la medicina, las personas que viven hoy con VIH pueden llevar una vida normal, siempre y cuando sigan de manera correcta el tratamiento indicado por el médico; aunque estos no curan la infección, sí controlan la expansión o propagación del virus en el organismo.

Es importante que los pacientes sepan que el tratamiento va más allá de las medicinas y comprende todo el acompañamiento psicoterapéutico y asesoría psicosocial para el paciente y su familia.

Igualmente, quienes viven con este virus tienen los mismos derechos que las demás personas y no por ser positivos deben ser estigmatizados, porque su condición no representa un riesgo para la sociedad. Estas personas pueden llevar una vida normal y sin discriminación.

lunes, 1 de diciembre de 2014

Hacerse la prueba de VIH, compromiso de todos



El 1 de diciembre de cada año se celebra el Día Mundial de la lucha contra el Sida, fecha en que se le recuerda a los estados, a las organizaciones gubernamentales y no gubernamentales y a las personas, que el trabajo para reducir las cifras es de todos.

Este año la campaña de ONUSISDA, busca sensibilizar a la población sobre la importancia de hacerse la prueba del VIH. De ahí que el lema del 2014 es: “Tienes derecho a la prueba del VIH; por tu salud y la de los demás”.

¿Por qué hacerse la prueba?

Según las cifras de ONUSIDA, hay 35 millones de personas infectadas con el virus del VIH en todo el mundo, pero solamente 19 millones de ellas, son conscientes de su situación.

Se calcula que en América Latina 1.6 millones de personas vivían con VIH hasta finales de 2013, siendo la mayor parte de los casos en Argentina, Brasil, Colombia, México y Venezuela.

Las cifras de infectados que reciben tratamiento creció considerablemente y esto es una buena noticia. El año pasado, casi 13 millones de personas recibieron medicamentos antirretrovirales, superando al año 2012.

En América Latina y el Caribe, 3 de cada 10 personas que viven con VIH no lo saben y el 35% de los nuevos casos llegan tarde al diagnóstico y a la posibilidad de recibir tratamiento que les salve la vida. (Programa de VIH-OPS).

Las infecciones podrían reducirse con la implementación de nuevas estrategias preventivas que combinan intervenciones, asesorías y servicios específicos a las personas vulnerables. La distribución de condones, la educación sobre el VIH, la prueba diagnóstica y el tratamiento oportuno, son el camino para cumplir los objetivos del 2015, compromiso adquirido por las diferentes naciones del mundo.

El jefe de la Unidad de VIH/Sida, infecciones de transmisión sexual y hepatitis de la OPS/OMS, Massimo Ghidinelli, afirmó: “el tratamiento oportuno es fundamental para la vida de quienes adquieren el virus y para prevenir la transmisión a otras personas. Por ello, la prueba acompañada de consejería es una estrategia crucial para vincular a las personas que viven con el virus a los servicios de atención integral”.

Uno de los secretos para cuidar nuestra salud sexual es hacerse la prueba

Muchas personas piensan que no necesitan hacerse el examen de VIH, porque creen o quieren creer que no están infectados. Lo que no saben, es que al hacerse la prueba, si es negativa estarán más tranquilos con ellos mismos y con su pareja y les ayudará a reforzar su seguridad. En caso de que el resultado sea positivo, habrá mayor posibilidad de recibir tratamiento a tiempo, se es consciente del virus y de la posibilidad de vivir con él. Así, enfrentar los miedos que surgen alrededor de este, evitar infectar a otras personas, vivir una sexualidad responsable, adquirir hábitos saludables y medidas de protección, acompañamiento médico y psicológico.

La realidad es que todos, no importa el sexo, la etnia o posición social, somos vulnerables a infectarnos con el VIH, así sea en una sola y única relación sexual sin protección. Una cara bonita o una historia sexual aparentemente inofensiva, no garantizan que uno no pueda contraer el VIH así que lo mejor es realizarse la prueba que es sencilla y fácil de hacer.

(Imagen: Cesida)

lunes, 2 de diciembre de 2013

El VIH y los adolescentes

Con motivo del Día Mundial contra el Sida, la ONU alertó al mundo sobre el alarmante número de adolescentes (10 a 19 años) que viven con el VIH. Hablar de dos millones de jovencitos infectados que acaban de salir de la infancia es preocupante; más aún, cuando es conocido que un gran número de adolescentes afectados no recibe un tratamiento adecuado.


De 2001 a 2012, se incrementó en un 40 por ciento, el número de adolescentes con VIH, y se pasó de 1.5 millones de infectados a 2.1 millones. El número de muertes por VIH se triplicó en esta misma población, pasando de 38 mil a 107 mil, en el mismo período de tiempo. Esta situación contrasta con el descenso generalizado de muertes por VIH en los últimos 30 años, según cifras de la OMS (Organización Mundial de la Salud).

Entre las explicaciones que dan los especialistas sobre el aumento de adolescentes con VIH, se citan aquellos niños infectados hace una década y que ahora son adolescentes, las presiones sociales y emocionales de los chicosb y la falta de servicios médicos especializados en la adolescencia.

Los jóvenes con VIH, según la opinión de Craig McClure, jefe de los programas de VIH del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), “sufren muchas barreras, como leyes discriminatorias, desigualdad y estigmatización que les impiden acceder a los servicios médicos básicos para detectar, prevenir y tratar el VIH”.

Por primera vez, la OMS publicó una directriz para la atención de adolescentes con VIH, y entre ellas, recomienda a los gobiernos reformar las leyes que obliguen a los jóvenes a requerir el permiso de sus padres para hacerse la prueba de VIH.

Vale la pena recordar aquellos comportamientos o afecciones que incrementan el riesgo de que una persona contraiga el VIH:

  • Practicar coito vaginal o anal sin protección
  • Compartir agujas o jeringas contaminadas, soluciones de droga u otro material para consumir drogas inyectables.
  • Practicar sexo oral sin protección
  • Recibir inyecciones o transfusiones sanguíneas sin garantías de seguridad o ser objeto de procedimientos médicos que involucren el corte o perforación con instrumental no esterilizado (tatuajes, ni piercing).
  • Pincharse accidentalmente con agujas infectadas.
  • Padecer alguna infección de transmisión sexual.


Profamilia Joven viene trabajando desde hace mucho tiempo, en la atención amigable de adolescentes, con un enfoque especializado y confidencial, independiente de la atención a los adultos, y convencida de que la educación sexual debe ir de la mano con los servicios de salud sexual y reproductiva.